Creciendo con Piojito

       y ahora también con Pulguita

Que no os separen, no sólo tras el parto

en 6 de diciembre de 2012

¡Indignada! Así es como me siento. Antesdeayer tuvimos que ir a nuestro hospital de referencia, el 12 de octubre de Madrid, a que le hicieran a Piojito unos análisis de sangre.

Os cuento a mi experiencia

Estábamos esperando en una sala junto con otra mamá y su bebé de pocos meses. Mientras esperábamos a que saliera alguien a atendernos, Piojito decidió que quería teta, así que tan ricamente se puso a tomarla. Justo en ese momento salió una señora (no sé si enfermera o auxiliar), y ¡primer problema! De malas maneras me pregunta si estoy esperando para hacerle un análisis al niño, le contesto que sí, su respuesta fue: -¿Y le estás dando el pecho? ¿No sabes que tiene que venir en ayunas?- . Pues sí, le estoy dando el pecho, y obviamente no, no sé que tiene que venir en ayunas, nadie me ha dado ninguna indicación. Le contesté de forma educada a la vez que sorprendida por su forma de dirigirse a mí. Después de regañarme coge del carro al otro bebé y le dice a su madre que lo recoja por la siguiente puerta. En este momento pensé -¿qué es eso de que recoja al bebé por la otra puerta? ¿no debería entrar con él? Yo no sabía que tenían que entrar solos. Segundo problema a la vista.

Pasa un rato más y sale otra señora distinta, le doy el volante y veo que se acerca al niño mientras que me dice que mientras que lo pinchan vaya a buscar no sé qué pegatinas para el historial. Le contesto que no, que yo entro con mi hijo. No se niega, aunque de nuevo con mala cara y malas formas me dice que vaya a buscar primero las pegatinas y que vuelva después.

En este momento yo ya estaba muy nerviosa. Recogemos las dichosas pegatinas y volvemos a la salita y tras un rato de espera salen a buscarnos. Entramos a la sala de extracciones, dejo los bártulos en una silla y les pregunto a las ¿enfermeras? si le saco la ropa al niño, me  contestan que no, que ya lo hacen ellas. Ponen al niño en una camilla y me indican que me siente en una silla que, a mi parecer, está demasiado lejos de donde tienen al niño. Les digo que no, que quiero estar con él, que no he entrado con mi hijo para sentarme en una silla donde ni siquiera puede verme. Cuando me niego, una de las tres señoras me dice casi gritándome y con muy mala educación que me tengo que sentar, que son las órdenes que tienen y que están para cumplirlas, que yo veré lo que hago.

Me quedé de pie a media distancia entre la silla donde me ordenaron sentarme y la camilla donde estaba el niño, perpleja por lo que estaba pasando, mientras agarraban al niño tumbado en la  camilla, una de un brazo y la otra por las piernas, la tercera le sacaba la sangre. Piojito no paraba de llorar, yo de pie intentando que pudiera verme y hablándole para que se tranquilizara, las tres señoras diciendo entre dientes que dónde estaba el chupete del niño (no usa chupete).

Vamos, surrealista. Entre tanto diciéndome que faltaba un volante para una prueba de no sé qué, que de dónde me había mandado al hospital, que tenía que volver al Centro de Salud. Yo pidiéndoles que se lo hicieran que mi pediatra me había dicho que se lo tenían que hacer ese mismo día, que si no le llevara a urgencias…

Foto de Tony Malloy (Flickr)

Foto de Tony Malloy (Flickr)

Entre una cosa y otra por fin acabaron de pincharle, me pareció una eternidad. Por fin puedo abrazar y besar a mi hijo, parece que se calma un poco. Las enfermeras ya un poco más amables me dicen que no me preocupe que seguro que no tiene nada y que vuelva a mi Centro de Salud a pedir la prueba del no sé qué que me faltaba. Para rematar me dice una de ellas:  “espera, que le doy un chupachups”. Sólo pude decirle: “No, gracias, no toma de eso”. Y salí por la puerta con mi hijo.

Después de esto me pregunto:

  • ¿Cómo es posible que den por hecho que un niño debe de entrar sólo a realizarse una prueba médica?

Estamos hablando de un bebé de 14 meses. Entiendo que haya padres que prefieran no entrar pero siempre tendrá que ser decisión de los padres, no del personal sanitario. Creo que lo correcto en una situación así sería que te preguntaran si quieres entrar con tu hijo, tenga 14 meses o 14 años, sigue siendo un menor en cualquiera de los dos casos. Si los hospitales deben de ser un sitio que promueva los derechos de los niños, me imagino que será tanto en hospitalizaciones como en la realización de cualquier tipo de prueba.

  • ¿Dónde está la empatía de estas tres personas?

Me imagino que para estas “señoras” mi hijo será uno más de tantos que pasan por allí cada día, pero para mí no lo es, es mi hijo y es único. Además, si alguien tiene que ir al hospital a hacerse una prueba es porque o está enfermo o sospechan que pueda estarlo. No creo que nadie vaya por gusto. Podrían tener un poco de tacto más aún si se trata de niños enfermos.

  • ¿Cómo puede estar un bebé ocho horas en ayunas?

Ni se me pasó por la cabeza que el niño tuviera que ir sin tomar nada desde ocho horas antes del análisis. No sé cómo podría conseguirlo, porque con todo lo que mama Piojito por la noche me resultaría misión imposible. Si hablamos de un bebé de pocos meses no creo que se le pueda dejar sin alimentarse tanto tiempo, ¿es imprescindible estar en ayunas?

  • ¿Quién le ofrece un caramelo a un niño de 14 meses?

Un profesional de la salud, que para más inri trabaja con niños debería saber que un niño tan pequeño puede ahogarse comiéndose un chupachups.

  • ¿Ésta es la sanidad pública por la que estamos luchando?

Sí, sé que es triste, pero me dieron ganas de decirles a estas señoras que por culpa de gente como ellas la sanidad pública está mal vista. Y que actitudes como estas allanan el camino a la privatización que están siguiendo en la Comunidad de Madrid. Creo que personas como éstas son las que hacen daño al sistema.

Contaros que cada día estoy más desilusionada con el trato que dan en este hospital. Que tiene muy buena prensa, pero que pocas veces cumple lo que promete. Después de que me separaran de mi hijo tras el parto por cesárea de urgencia, en el hospital con acreditación IHAN y con boxes en reanimacion para mamás y bebés, y tras el trato recibido ayer, creo que tanto protocolo no sirve para nada si el personal sanitario no pone nada de su parte. Tengo pendiente poner una reclamación por el trato recibido, y lo haré, creo que tiene que quedar constancia de cómo nos sentimos cuando nos tratan de una forma que no creemos que es la correcta. Perdonad que me haya extendido tanto.

¿Y a vosotros? ¿Os ha pasado algo parecido? ¿Podéis entrar con vuestros hijos cuando les hacen pruebas en el hospital?


One response to “Que no os separen, no sólo tras el parto

  1. […] Llegó el día esperado y el parto no transcurrió como yo había soñado; el resultado: cesárea de urgencia y separación de mi hijo. Aunque en el protocolo de cesáreas del hospital en el que nació, el 12 de Octubre de Madrid, está el piel con piel con el recién nacido y la permanencia de ambos junto con el acompañante en la zona de reanimación, no cumplieron ninguno de estos dos puntos. Ya hablé de la separación de tu bebé en otro post. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Creciendo con Piojito

       y ahora también con Pulguita

Mamá Arcoiris en Arabia Saudita

Mamá Lactivista, Colechadora y Porteadora viviendo en Arabia Saudita

       y ahora también con Pulguita

Nuestro Mundo de Padres

       y ahora también con Pulguita

Tres amores y un millon de aficiones

       y ahora también con Pulguita

mi rincón de mariposas

       y ahora también con Pulguita

A %d blogueros les gusta esto: